MIRAMAR MISIONES 2 - NACIONAL 0
Cancha: Estadio Centenario. Jueces: Jorge Larrionda. Líneas: Mauricio Espinosa y Gustavo González.
MIRAMAR MISIONES: Damián Frascarelli, Javier Tetes, Eduardo Mieres, Martín Arriola, Juan Pedro Da Silva, Nicolás Schenone (85' Danilo Rivero), Marcelo Martuciello (58' Adrián Speranza), Fabián Yantorno, Agustín Lucas, Andrés Rodríguez y Marcelo Capurro (74' Sebastián Merlo). Director técnico: Beethoven Javier. Suplentes: Mauricio Caro, Gastón Yaque, Rodolfo López y Raúl Denis.
NACIONAL: Alexis Viera, Pablo Alvarez, Diego Jaume, Diego Godín, Agustín Viana, Marcelo Broli (30' Ignacio La Luz), Marcelo Sosa, Mathías Cardaccio (64' Jorge Martínez), Marcelo Tejera (72' Luis Oyarbide), Diego Vera y Carlos Juárez. Director técnico: Daniel Carreño. Suplentes: Fernando Muslera, Ignacio Pallas, Marco Vanzini y Giancarlo da Silva.
Goles: 84' Adrián Speranza (MM) de penal, 89' Sebastián Merlo (MM) de penal.
Tarjetas amarillas: 17’ Pablo Alvarez (N), 29’ Diego Jaume (N), 66’ Juan Da Silva (MM), 87’ Ignacio La Luz (N), 88’ Alexis Viera (N).
Tarjeta roja: 83' Diego Jaume (N).
La hinchada quería hacer pasar desapercibido la muy mala actuación de Nacional en el Centenario, pero para los jugadores no pasó ni por asomo, inadvertida. El rendimiento fue nefasto desde todo punto de vista. Se vio reflejado que Nacional no mejoró en el aspecto futbolístico, y es algo a mejorar por lo que resulta mejorable. Se vio superado también en el aspecto físico, algo que es difícil de mejorar y que requiere de otro tipo de elementos y no solo el que disponga Carreño sino el que tenga al cuerpo técnico como responsables. Es una crisis, que se ve reflejada en la cancha, donde ni las planificaciones pueden con los rivales. Basta de buscar un solo responsable, desde el presidente hasta absolutamente todos los jugadores tienen responsabilidad en lo que atraviesa Nacional, más allá de que para mejorar, se deben buscar los errores y en base a eso, intentar efectivizar las variantes para la salida a una situación que se vuelve desgastante y que anímicamente lastiman, no solo al jugador, sino al hincha de Nacional. Se puede, no tenga dudas que se puede.