Golero de raza, en Uruguay, Brasil y en el mundo. Manga, como se le conoció, nació a fines de la década de 30 en la ciudad de Recife. Debuta con 17 años en el club de su ciudad Sport Club de Recife, adquiere la titularidad y jamás dejó de ser titular en todos los equipos que jugó. En 1959 pasa a Botafogo de Río de Janeiro donde jugó 10 años junto a Didi, Gerson, Jairzinho en otros grandes del fútbol carioca. Fue golero titular de la selección de Brasil en el mundial del año 1966 en Inglaterra. Una tarde de 1969, para un auto en Carlos Anaya y Comandante Braga. Desciende un hombre que con acento brasileño pregunta dónde queda el Parque Central. Sin saberlo, los que se encontraban en el bar “Los Motilones”, conocieron a uno de los grandes goleros del mundo que llenaría de gloria en los años siguientes a Nacional. Pide pase para Nacional y los triunfos comienzan a llegar. Logra todo lo que jugador ansía; cuatro campeonatos uruguayos ( 1969,1970,1971 y 1972), Campeón de América en 1971, Intercontinental e Interamericano en 1972. Ganador nato se entrenaba con gran esmero. Siempre pensó que la preparación física es secundaria en un golero. “ Lo que se debe hacer para jugar bien es estar bajo los tres palos de dos a tres horas por día soportando el fusilamiento de sus compañeros”. No le gustaba que le hicieran goles ni en los ejercicios de calentamiento previo a los partidos.. Varias veces realizaba grandes atajadas para evitar que la pelota entrara al arco. Fue de los jugadores que aprendió a querer los colores blanco, azul y rojo y a odiar los de nuestros rivales.